Vida Espiritual

¿Por qué no puedo ver la luz blanca?

Hay personas que secretamente enfrentan una duda interna: ¿Por qué no puedo visualizar la luz blanca?

Sucede durante una meditación guiada y/o ejercicios de visualización: Intentamos “ver” la luz blanca y por más que lo deseemos, no aparece en nuestra visión interna. Esto genera ansiedad y se intensifica cuando las personas que nos rodean afirman haber “visto” la luz. ¿Acaso hemos hecho algo mal? ¿Será que no “merecemos” ver la luz? Estas dudas alimentan la inseguridad que ya estaba ahí y para colmo, tenemos que enfrentar los comentarios de personas que afirman que definitivamente algo anda mal con nuestra energía o que algún “ser” no nos permite ver la luz.

La realidad es que no está pasando nada. Si estás enfrentando esta situación, es posible que no sea la primera vez que te has sentido así. Estos “bloqueos” suceden cuando tenemos mucha carga mental y emocional, pero no quiere decir que eres mala persona y tampoco significa que no podrás atraer lo positivo hasta que soluciones tus problemas. Todos sabemos que los problemas siempre estarán ahí de todos modos.
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Comencemos por plantear la explicación desde el punto más sencillo: ¿Acaso tenemos todos talento para la creatividad? ¿Para el deporte? Existen diferentes tipos de inteligencia y el arte y la visualización es solo una de ellas. Si bien es cierto que todos los seres humanos somos iguales, también es cierto que cada uno de nosotros tenemos algo que nos hace diferentes: El ADN y la experiencia vital. Todas las almas tienen la habilidad de conectar con la luz, pero todos los cuerpos deben trabajar con el cerebro que tienen para funcionar. En fin, debes trabajar con las herramientas que tienes, los talentos y conocimientos que te hacen único.

 

No todos tenemos que ser gurus en el arte de la visualización. ¿Alguna vez has escuchado a alguien decir que para atraer energía negativa debes visualizarla primero? No, a nadie se le ocurriría decir semejante cosa. Lo mismo sucede con la energía positiva o “luz blanca”. Para mover la energía positiva solo debes tener la intención de hacerlo; para “ver” la luz blanca solo debes tener la intención de verla. Y como todo, si lo practicas, tal vez algún día lograrás verla con los ojos abiertos – pero si no, no pasa nada. Cuando se trata de energía, ¡La intención es lo que cuenta!

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