Sueños

¿Por qué dormimos?

Por definición , los sueños son “una serie de pensamientos, imágenes y sensaciones que se producen en la mente de una persona durante el sueño.” Se sabe mucho más sobre el dormir de lo que se sabe sobre los sueños. Aunque todavía los expertos no saben bien cuál es el propósito del dormir, muchos datos indican que dormimos para poder  soñar.

Durante siglos se pensó que el propósito de dormir era para descansar el cuerpo, una manera de dejar de lado el control consciente y el reposo. Sin embargo, se ha observado que el cuerpo y el cerebro están igual de activos dormidos que despiertos … así que si dormir no es para descansar, ¿para qué sirve?


Datos interesantes sobre el sueño: 

  • Nuestros cerebros funcionan como una computadora “dormida” mientras estamos durmiendo – archivando, actualizando, haciendo un análisis de aquellos tejidos que necesitan reparación y las hormonas que requiren balance, y preparándose para atacar invasiones virales o bacterianas que estén presentes en el cuerpo. En fin, está corriendo un “antivirus”!
  • La mente parece botar información trivial del día que sea innecesaria, aunque la memoria nunca se erradica. No es muy diferente a una limpieza de caché o una defragmentación de computadora.
  • Mientras menos interactuemos con personas, menos descanso necesitará nuestro cuerpo. Al parecer, la interacción social produce una inundación de información que hace que el cerebro necesite tiempo para irse “offline” y poder archivar y actualizar la información.
  • El aburrimiento y la falta de estímulos pueden causar insomnio.
  • Sobre-estimulación también puede causar insomnio.
  • Con tanta actividad neurológica y biológica, el cuerpo necesita mucha hidratación. Se puede tomar al cuerpo como si fuera una ciudad que funciona con energía hidráulica. Si no nos hidratamos, no nos debe sorprender que nos levantemos a media noche con sed, o con los ojos resecos en la mañana.
  • La idea dominante sobre el sueño es que los ritmos circadianos sincronizan nuestros relojes biológicos con la luz del día, por lo que los seres humanos “necesitan” de aproximadamente 8 horas de sueño por día.

patrones del sueño

Los historiadores han sostenido que el sueño segmentado era la forma natural de sueño en los seres humanos antes de la Revolución Industrial. 

La gente normalmente dormía durante unas horas después de trabajar el campo, seguido por un período de 2 a 4 horas en la que comían, se visitaban o rezaban, antes de ir a dormir de nuevo.

  • Durante el tiempo entre lo que llamaban el “primer sueño” y el “segundo sueño” era común contarse los sueños, comer, visitar a los vecinos, y las parejas aprovechaban el tiempo para hacer el amor.
  • Este también era el tiempo durante el cual los poetas, eruditos, músicos y artistas encontraban la musa para trabajar sin interrupción, a menudo inspirados por un sueño.
  • Se ha sugerido que la iluminación eléctrica moderna y los horarios de trabajo han obligado a las culturas modernizadas a recurrir al típico ciclo de “8 horas” de sueño no interrumpido durante la noche, hasta el punto que se ha convertido en la norma.
  • Investigadores del sueño han encontrado que una vez se ajustan a su entorno, los patrones de sueño de los humanos se relajan en períodos de sueño de 12 horas, extendiéndose a través de 3 fases: 4-5 horas a la noche y 4-5 horas cerca de la mañana, separados por unas cortas horas de vigilia clara y no-ansiosa.
  • La medición del cerebro del “primer sueño” es sobre todo un profundo sueño de onda lenta.
  • La medición del cerebro del período de vigilia observada se asemeja a un estado de meditación.
  • La medición del cerebro del “segundo sueño” se compone en gran parte de la REM.
  • El sueño REM es un período de sueño caracterizado por sueños vívidos.
  • Los adultos duermen un promedio de 8 horas, algunos 5, otros 6, y algunos necesitan 10.
  • Los bebés duermen unas 14 horas al día, los adolescentes 9.
  • Las personas mayores tienden a dormir 6 horas al día.
  • El cerebro a veces nos exije dormir cuando nos sentimos abrumados por mucha información, situaciones estresantes, o simplemente porque el cuerpo necesita sanar. Es por esto que nos podemos quedar dormidos durante un examen, estudiando, viendo televisión, luego de una discusión fuerte, o después de un tratamiento médico, psicológico, o energético. Un ejemplo de esto es el sueño que sentimos luego de una sesión de Reiki.

El desvelo no tiene que ser algo anormal.

Ahora sabemos que despertar durante la noche por 1-2 horas antes de continuar durmiendo hasta la mañana puede ser perfectamente normal. Sin embargo, el discurso médico nos indica que este patrón es “anormal” y hasta se han creado píldoras para evitar que nos despertemos durante la noche. Sin embargo, en vez de representar ansiedad, este patrón puede indicar que estás más relajado de lo que piensas.

La próxima vez que te encuentres desvelada, en vez de provocarte más ansiedad intentando reconciliar el sueño, utiliza el tiempo para una actividad pasiva como leer, tomar el té, dar un paseo bajo la luna, o meditar antes de regresar a la cama. ¡Dormirás como un bebé!

Sigue leyendo...