Vida Espiritual

¿Qué es el Reiki?

Similar al shiatsu o la acupuntura, el Reiki es una disciplina japonesa que se utiliza para la sanación mediante la transmisión de una poderosa fuente de energía. La palabra “reiki” significa “energía universal” y su práctica consiste en canalizar dicha energía a través de las manos, creando un espacio de profundo descanso y relajación en el cliente.

En el Reiki se sobre-entiende que cuando la energía se bloquea se produce una enfermedad. Al imponer las manos sobre la zona ataponada, se disuelve el “nudo” que impide el flujo de energía y así se restablece el balance, promoviendo liberación de la mente y la sanación emocional, física y espiritual.

Cualquier persona entrenada en el Reiki lo puede practicar, ya que no se trata de un “don” especial reservado para personas privilegiadas, ni está relacionada a alguna religión o creencia en particular. Uno puede practicar el Reiki y la religión que desee, del mismo modo, el cliente no tiene que creer en el Reiki para que funcione. Al practicar el Reiki, se trabaja directamente con el campo energético del cliente utilizando la energía del Reiki – por lo tanto, la energía personal del practicante y del cliente no se “carga” ni se “descarga”.

El reiki es una herramienta muy poderosa que está al alcance de cualquiera. No hace falta nada especial, todo el mundo puede hacerlo. Además, no tiene contraindicaciones porque siempre es para bien. 

 John Curtin, maestro Reiki y presidente de la Fundación Sauce en España.

La práctica del Reiki fue desarrollada por el maestro Mikao Usui, y a través de sus enseñanzas e iniciaciones es que se prolifera el Reiki hasta que eventualmente llega al occidente. Hoy día, existen distintos sistemas o escuelas de Reiki que siguen diferentes caminos o filosofías de acuerdo a su linaje.

 


 

¿Que puedo esperar de una sesión de Reiki?

Una típica sesión de Reiki tiene una duración aproximada de 45min-1hora. Durante la sesión el cliente permanece acostado sobre una camilla, vestido y descalzo. Es posible que se utilize música relajante y aromaterapia, pero no siempre es el caso. El o la practicante colocará sus manos sobre unos puntos claves del cuerpo mientras que el cliente se relaja y descansa.

Durante el tratamiento, se siente una profunda sensación de paz y algunas personas hasta se quedan dormidas, cosa que no interviene en el proceso. También, es común sentir un cosquilleo, frio o calor, o una sensación de “flotar”. En el Reiki se trabaja mucho con bloqueos emocionales, lo cual puede hacer que se desaten emociones viejas y esto provoque llanto. Por otro lado, hay personas que no sienten nada, sin embargo esto también es normal y no quiere decir que el Reiki no esté funcionando. Cada experiencia es única y particular para cada persona.

Uno puede recibir Reiki por sesión individual o a distancia. Para situaciones o enfermedades más intensas se recomienda programar una serie de sesiones con el o la practicante, con el fin de profundizar en la terapia y ayudar al alma a hacer su trabajo.

 

Muchas veces nos aferramos a circunstancias que, aunque ya no nos hacen falta, no sabemos cómo vivir sin ellas y el cambio nos provoca molestia.

 

Hay personas que luego de recibir sus primeras sesiones de Reiki experimentan unos cambios que les provoca nauseas, irritabilidad, mareos, ira, fiebre, sensibilidad excesiva y enfados que le duran una semana. La persona puede pensar que el Reiki no le ha funcionado. Lo que sucede aquí es que el Reiki no solamente está trabajando, sino que está precisamente “moviendo” esa energía estancada que le provocaba angustia. Muchas veces nos aferramos a circunstancias que, aunque ya no nos hacen falta, no sabemos cómo vivir sin ellas y el cambio nos provoca molestia. Este es un momento en el cual la persona no debe asustarse, sino reafirmar su confianza en el tratamiento y dialogar con el “reikista” para discutir opciones de más sesiones que profundicen y calmen (soothe) el proceso.

Cada persona responde al tratamiento de una manera distinta. Hay que tener en cuenta que las terapias holísticas afectan al cuerpo, mente y espíritu en conjunto, no por “partes” como la ciencia nos tiene acostumbrados. Por lo tanto, se debe tomar la terapia de Reiki como una terapia total y mantener buenos hábitos de salud, hidratación, descanso, ejercicio y relajación por lo menos una semana antes y despues de la sesión.

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